Qué es el TER o «gastos corrientes»
El TER (total expense ratio) o gastos corrientes es el porcentaje anual que cuesta mantener un fondo de inversión: la gestión, la administración, el depositario y otros gastos de funcionamiento. No lo pagas con un cargo aparte: se descuenta poco a poco del valor del fondo, así que la rentabilidad que ves ya lleva la comisión restada.
Por eso pasa desapercibido. Pero se cobra todos los años y sobre todo el dinero acumulado, no solo sobre lo que aportas.
Dónde encontrarlo
En la Unión Europea, los fondos deben publicar un documento de datos fundamentales para el inversor. Busca en él el apartado de costes: aparece como «gastos corrientes» o «costes recurrentes». Comprueba también si hay otras comisiones que no están incluidas, como las de suscripción o reembolso, las de custodia de la entidad donde lo contratas o las de éxito.
Cuánto cuesta a largo plazo
Ejemplo con aportaciones de 100 € al mes durante 30 años (36.000 € aportados en total) y una rentabilidad supuesta del 6 % anual antes de comisiones:
| Comisión anual | Valor final | Diferencia con 0,2 % |
|---|---|---|
| 0,2 % | 94.006 € | — |
| 1,5 % | 74.706 € | −19.300 € |
Más de la mitad de lo aportado se pierde por la diferencia de comisión. Con una aportación única de 10.000 € a 20 años y el mismo 6 %, el resultado sería de unos 30.883 € con un 0,2 % frente a unos 24.117 € con un 1,5 %.
Son supuestos ilustrativos: la rentabilidad real no es constante y puede ser negativa. Pero la comisión sí es casi segura, y por eso es una de las pocas variables que puedes controlar.
Por qué una diferencia pequeña pesa tanto
Es el interés compuesto funcionando al revés. Cada euro que se lleva la comisión deja de generar rendimientos el resto de años. Una forma rápida de verlo es la regla del 72: con un 6 % neto el dinero se duplica en unos 12 años; con un 4,5 %, en unos 16.
Cómo comparar comisiones
- Compara fondos parecidos entre sí: mismo tipo de activos, misma zona y mismo riesgo. Comparar un fondo de renta fija con uno de bolsa no tiene sentido.
- Mira la comisión total, no solo la de gestión: gastos corrientes, custodia y cualquier comisión de entrada o salida.
- Desconfía de comisiones altas justificadas por rentabilidades pasadas. Las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras; la comisión, en cambio, se cobra seguro.
- Pregunta. Si alguien te ofrece un producto, tienes derecho a saber cuánto cuesta en euros al año.
No recomendamos fondos ni entidades concretas. Si dudas, consulta a un profesional autorizado e independiente.
Haz tus propias cuentas
En la calculadora de interés compuesto puedes cambiar la comisión en «Más opciones» y ver al momento cuánto cambia el resultado a 10, 20 o 30 años.
Importante: contenido general y educativo, no asesoramiento financiero. Las cifras son supuestos ilustrativos, no una previsión. Invertir implica riesgo, incluida la pérdida de parte o de todo el capital.